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Artículos con reseñas
Orforglipron, an Oral Small-Molecule GLP‑1 Receptor Agonist, in Early Type 2 Diabetes
Los agonistas del péptido similar al glucagón (GLP‑1) están ampliamente estudiados y constituyen un tratamiento destacado en el control de la diabetes tipo 2. Orforglipron, un fármaco que se presentará en comprimidos, muestra en este estudio de fase III un buen perfil de eficacia y seguridad en la disminución de niveles de glucosa y pérdida de peso. No obstante, hay algunas limitaciones en el estudio al ser pacientes diabéticos tipo 2, que estaban siendo tratados con dieta y ejercicio principalmente. Solo un tercio había recibido tratamiento médico. También es reseñable que el tiempo de estudio fue de corta duración, menos de un año.
Tirzepatide and muscle composition changes in people with type 2 diabetes (SURPASS‑3 MRI): a post-hoc analysis of a randomised, open-label, parallel-group, phase 3 trial
Las pérdidas ponderales deben conllevar la esperada pérdida de grasa; sin embargo, no es infrecuente constatar que también sucede pérdida de masa muscular. Este detalle es importante tenerlo en cuenta y establecer el adecuado aporte de proteínas de alto valor biológico para evitar esta pérdida. Un inadecuado aporte proteico puede ser fuente de múltiples problemas en el organismo, máxime cuando a la obesidad se asocian otras enfermedades como la diabetes tipo 2.
Tirzepatida se asocia con pérdida de grasa intramuscular (mioesteatosis), lo que en principio disminuirá el volumen de los músculos implicados. No obstante, faltan estudios para determinar si esta pérdida tiene significado en reducir la movilidad cuando se afectan los músculos de la pierna o disminuye la fuerza muscular en general. La información es relevante para pacientes con riesgo de sarcopenia. No se ha comparado entre pacientes diabéticos tipo 2, con aporte normoproteico y ejercicio regular, con pacientes en los que no se vigilan estos detalles.
Therapeutic horizons in metabolic dysfunction–associated steatohepatitis
La disfunción metabólica asociada a esteatosis hepática se caracteriza por ser una forma progresiva e inflamatoria de enfermedad hepática impulsada por la diabetes tipo 2 y la obesidad. Actualmente es una de las principales causas que conduce a la cirrosis y al carcinoma hepatocelular.
Se están aplicando terapias avanzadas para frenar su progresión, como los agonistas basados en incretinas (GLP‑1, duales y triples), moduladores metabólicos (agonistas PPAR, FGF21 y THR‑β) y nuevos agentes como los inhibidores de la sintasa de ácidos grasos. Sin embargo, quedan cuestiones no resueltas como la duración del tratamiento, la heterogeneidad en la respuesta, la adherencia a largo plazo y los efectos secundarios, como la pérdida de masa muscular y los problemas gastrointestinales. Por ello, se enfatiza el uso de biomarcadores no invasivos y variantes genéticas (como los polimorfismos PNPLA3) para mejorar la estratificación de estos pacientes y avanzar hacia un enfoque de medicina personalizada.
Type 2 diabetes subtypes classification: a global reckoning with heterogeneity
La heterogeneidad biológica de la diabetes tipo 2, así como su mejor conocimiento actual, hace necesario que se contemplen nuevos subtipos de clasificación. Se proponen 2 nuevos subtipos en función de la fisiopatología: insulinoresistente e insulinodeficiente, más acordes con la disfunción que experimentan las células ß pancreáticas. Aunque cabría introducir un subtipo más a caballo entre los antemencionados. No obstante, hay autores que proponen distinciones más sutiles en este tipo de diabetes, 2 graves: insulinorresistencia grave, insulinodeficiencia grave; a las que sea añadirían 2 moderadas: una relacionada con la obesidad y otra la de aparición en la edad media de la vida. Su distinción es importante y cobra relevancia ante los nuevos medicamentos destinados a tratar estos subtipos de la enfermedad.
Remission of type 2 diabetes: always more questions, but enough answers for action
Los nuevos y recientes tratamientos farmacológicos son altamente eficaces en la diabetes tipo II, logrando una remisión de la enfermedad, concepto que se contrapone al concepto tradicional de enfermedad permanente e inevitablemente progresiva al que todavía algunos médicos se aferran.
No obstante, el tratamiento basado en la farmacología no será suficiente, sigue siendo necesario el debido control dietético y las modificaciones en el estilo de vida. Todavía estamos lejos de la implicación socioeconómica, sanitaria y del propio paciente. Aún más cuando las medicaciones, sumamente efectivas, que actúan sobre el péptido‑1 similar al glucagón pueden resultar onerosas para muchos usuarios.
Promise of Lifestyle Medicine for Heart Disease, Diabetes Mellitus, and Cerebrovascular Diseases
Las enfermedades crónicas más habituales son la diabetes mellitus tipo 2, junto a las enfermedades cardio y cerebrovasculares. Todas ellas presentan factores de riesgo que, con las actuaciones debidas, son modificables; de todos ellos la hipertensión arterial es el más prevalente.
El estilo de vida saludable contempla una actividad física regular, alimentación sana, sueño de buena calidad y cantidad de horas de sueño adecuadas, vida social, reducción y manejo del estrés junto a control de medicamentos y otros suplementos. Cambios en el estilo de vida, basados en los pilares mencionados, son imprescindibles para modificar los factores de riesgo que hayan contribuido al desarrollo de las enfermedades antemencionadas. Hace ya tiempo que los expertos de la Clínica Mayo claman para que estos “sencillos” cambios se tengan en cuenta; añadiría aplicarlos desde las etapas más tempranas para que dichos hábitos se impregnen en las personas.
Semaglutide in Patients with Obesity-Related Heart Failure and Type 2 Diabetes
La obesidad, una enfermedad de enfermedades, es cada vez más prevalente en nuestro entorno, igual que sucede su asociación con la diabetes tipo 2. Una y otra conducen fácilmente a la insuficiencia cardíaca, actuando sinérgicamente en la sobrecarga del corazón en un plazo relativamente breve y a más largo plazo debido a la afectación micro y macrovascular.
La semaglutida puede ser de gran ayuda cuando concurren los factores citados y se mantiene la fracción eyectiva cardíaca, ayudando a aliviar la sintomatología de estos enfermos a través de una pérdida de peso más efectiva y un mejor control metabólico de la glucemia, especialmente cuando la metformina, que es de primera elección, va perdiendo eficacia.
