Sociedad Española de Medicina Estética

Infiltraciones

Las emociones y los gestos cotidianos como masticar o fumar conllevan el movimiento de los músculos faciales y con ello el desarrollo de líneas de expresión alrededor de la boca, los ojos o las zonas más utilizadas. Las infiltraciones constituyen un tratamiento atenuante para este tipo de cambios faciales y están indicadas para depresiones cutáneas, arrugas, surcos y cicatrices. Estas intervenciones también permiten el aumento o remodelación de ciertas zonas faciales como pómulos, mentón, labios o nariz.

Las infiltraciones consisten en la introducción de diferentes sustancias en las zonas indicadas, sólo se aplica anestesia local y su duración es breve, no siendo necesario el internamiento clínico. Tras el tratamiento suelen emplearse cremas específicas y se realiza un control médico durante varias semanas.

En caso de que estas sustancias, siempre aprobadas por la AEMPS y el Ministerio de Sanidad, se destinen a rellenos, éstos pueden ser de origen sintético o reabsorbibles, constituidos por ingredientes que se reabsorben con el paso del tiempo. En la actualidad también se aplica el autoimplante de grasa propia.

Entre las sustancias más conocidas utilizadas en las infiltraciones se encuentra la toxina botulínica (conocida popularmente como “botox”, aunque éste es un nombre comercial registrado que no debería usarse de forma genérica) que ha sido aprobada por las autoridades sanitarias para su uso médico-estético. Esta toxina se utiliza especialmente en el entrecejo y en las arrugas de la frente. También se pueden infiltrar vitaminas.

Los materiales más comunes son:

  • Ácido hialurónico
  • Colágeno
  • Polímeros sintéticos

El hialuronano (ácido hialurónico) es un ingrediente común en relleno inyectable. Los rellenos de ácido hialurónico se han vuelto populares en el relleno de tejido suave en los últimos años.

La clase de polímero biosintética incluye poli-L-láctico, hidroxiapatita de calcio, y polimetacrilato de metilo.

El colágeno es el principal componente estructural de la piel. El colágeno inyectable puede provenir de xenotrasplante (cerdos, vacas), alotrasplante (donantes humanos), o puede ser generada en un laboratorio.

Los riesgos de un procedimiento de relleno dérmico incorrectamente realizado comúnmente incluyen moretones, enrojecimiento, dolor o picazón. Con menor frecuencia, puede haber infecciones o reacciones alérgicas, que pueden causar cicatrices y bultos que pueden requerir corrección quirúrgica.

MUY IMPORTANTE: Estos productos sólo pueden ser implantados por un médico con formación en medicina estética.