Sociedad Española de Medicina Estética
XVIII Congreso Nacional de la SEME

Mesa redonda: Longevidad saludable II

La vuelta a la medicina clásica, los enormes beneficios del ejercicio físico moderado y la longevidad de las mujeres fueron algunos de los temas tratados en esta segunda parte del debate sobre "Longevidad saludable".

Esta Mesa de Debate sobre Longevidad Saludable II se inició con la exposición “Interés humano en la longevidad saludable”, del profesor Juan Ramón Zaragoza, que habló a los congresistas sobre la evolución de la Medicina desde sus orígenes hasta nuestros días. Según Zaragoza, estamos viviendo un retorno a la medicina clásica de Hipócrates y Galeno, cuando el principal objetivo de los médicos era preservar la vida de los pacientes “elevados”, que eran emperadores y Papas. Galeno –ha explicado el Profesor Zaragoza- era médico de enfermos y sanos, puesto que atendía a los gladiadores de sus lesiones, practicando lo que hoy conocemos como “medicina deportiva”. Galeno distinguía entre “cosas naturales”, que son aquellas que forman parte de la naturaleza humana, cosas “preternaturales”, que suponen la alteración de la vida y la enfermedad; y “cosas no naturales”, que son las que pueden mejorar o empeorar la salud. Entre estas últimas, Galeno citaba seis elementos que podían contribuir al bienestar o enfermedad del hombre: el aire o ambiente, la comida y bebida, el trabajo y el descanso, el sueño y la vigilia, las secreciones y excreciones y los afectos del ánimo. Esta era la filosofía de una medicina destinada a alargar la vida. A partir de los siglos XVII y XVIII, la medicina da un giro para ocuparse, principalmente, de curar la enfermedad. La evolución posterior lleva a los sucesores de Galeno a cuestionarse por qué se produce la enfermedad, llegando a la conclusión de que el envejecimiento es su principal responsable. Así, la ciencia médica incluye entre sus objetivos primordiales prevenir el envejecimiento para así prevenir la enfermedad. Se cuidan factores como el sedentarismo, la obesidad, la alimentación inadecuada, la contaminación, el estrés, o la depresión, cuyos efectos negativos sobre la salud están sustentados por estudios y estadísticas. En la actualidad –a juicio del profesor Zaragoza- nos encontramos en una etapa “operativa” de la Medicina, en la que se están abordando nuevas formas de prevenir el envejecimiento y deterioro, consistentes en la administración de suplementos vitamínicos, terapias integrales o ejercicios destinados a mejorar todas aquellas “cosas no naturales” que Galeno identificó como elementos clave para el cuidado de la vida.

Camina, no corras

El Dr. Manuel Serrano Ríos destacó en su intervención sobre el “Síndrome Metabólico y Longevidad” un estudio realizado entre la población segoviana en el que se pone de manifiesto una mayor prevalencia del síndrome metabólico en la población femenina en un porcentaje de 14,9%, frente al 9,7% de la incidencia en varones. Además, el síndrome metabólico manifiesta una mayor prevalencia cuanto más avanzada es la edad del estrato de población estudiado, aunque su incidencia en féminas sigue siendo superior, independientemente del grupo de edad estudiado. Para luchar contra la obesidad y la hipertensión, alteraciones más frecuentes del Síndrome Metabólico, el Dr. Serrano Ríos ofreció a los asistentes dos consignas sencillas y útiles: recuperar una dieta saludable y realizar ejercicio físico suficiente que se resume en el lema: “Camina, no corras”.

De los beneficios del ejercicio también habló el Dr. Carlos de Teresa, que defendió la actividad física no sólo para mantener la figura o perder peso, sino fundamentalmente para mantener nuestra salud. Según explicó De Teresa, el ser humano está hecho para estar en movimiento, para realizar una determinada cantidad de ejercicio físico regularmente. En la actualidad, algunos de los problemas de salud más frecuentes se derivan de la vida sedentaria. El sedentarismo provoca un deterioro del sistema muscular, procesos inflamatorios debidos a la vasoconstricción e incluso disfunciones del sistema inmune.

El ejercicio moderado contribuye a mejorar la producción de antioxidantes y anti-inflamatorios que nos ayudan a luchar contra el envejecimiento y las enfermedades.

Las mujeres, siempre más jóvenes

El Dr. José Viña presentó en la mesa de debate sobre Longevidad Saludable una interesante exposición sobre las evidencias que demuestran que las mujeres viven más y los motivos de esta longevidad. Según explicó Viña, esta longevidad no puede ser explicada por factores externos como la alimentación o los hábitos saludables, puesto que experimentos con ratas y ratones han demostrado que, en igualdad de condiciones, las hembras de estos animales también viven más. Por este motivo, se ha estudiado que los hombres producen mayor cantidad de radicales libres debido a la mayor producción de peróxidos endógenos del organismo. Por el contrario, las mujeres producen más cantidad de estrógenos que los machos, lo que las protege del envejecimiento por su poder antioxidante. Esto provoca que, en individuos de la misma edad, las mujeres sean siempre más jóvenes biológicamente hablando que los hombres.

Suplementos para vivir más

El Dr. Julián Bayón presentó a los congresistas el tema "Utilización de los suplementos en la terapia de la longevidad", en el que hizo un repaso de las principales sustancias que se utilizan para mejorar las carencias y aumentar calidad de vida de los pacientes.

La mesa redonda sobre Longevidad Saludable II fue moderada por los doctores José Ricardo Cabo y Cecilia Liñán.