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Las reuniones científicas organizadas o patrocinadas por los laboratorios farmacéuticos no deberán realizarse en lugares "exclusivamente turísticos" ni tener lugar fuera del territorio nacional si participan mayoritariamente médicos o farmacéuticos españoles, que tampoco podrán llevar acompañantes, ni siquiera cuando éstos "se paguen sus propios gastos".
Éstas son algunas de las normas incluidas en la "Guía de Desarrollo del Código Español de Buenas Prácticas para la Promoción de Medicamentos", aprobada por la Asamblea General de la Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica (Farmaindustria) el pasado 20 de enero y presentada hoy en Madrid.
Según el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, la guía, centrada en los aspectos de incentivos, hospitalidad y reuniones, persigue que el articulado del Código sea "más estricto y riguroso" y se rige por la máxima de que los laboratorios "eviten aquellas prácticas que no desearían que fueran conocidas de manera pública".
En este contexto, y además de las normas mencionadas, la guía apuesta por evitar situaciones "que puedan suponer una imagen inadecuada" para la industria, por lo que se deberán evitar los lugares "exclusivamente turísticos o ligados única o predominantemente a actividades lúdicas, recreativas o deportivas". Además, los tiempos de traslado al lugar de celebración del evento "se ajustarán a la duración de la reunión de contenido científico" y la hospitalidad "únicamente podrá extenderse al día siguiente o anterior a la celebración del evento".
Jornada y contenido científico
Asimismo, la guía fija que "no se considera aceptable la entrega de bolsas de viaje en metálico o similar al personal sanitario invitado", así como que el contenido científico "deberá ocupar la mayoría del tiempo de duración del evento, con un mínimo del 60 por ciento de cada jornada".
En cuanto a los acompañantes, señala que "en los eventos organizados por la industria no debe permitirse la presencia de acompañantes, aun cuando se paguen sus propios gastos, pues puede verse dañada la imagen de la industria farmacéutica".
Dentro del capítulo de incentivos, sólo se permitirá la entrega de materiales con un valor superior a los 30 euros en el caso de tratarse de utensilios médicos o material tecnológico, y siempre que la entrega se realice a la institución sanitaria y no al profesional. En todo caso, todo material tendrá como objeto beneficiar al paciente y mejorar la práctica de la Medicina, por lo que constituirá una infracción la entrega de bienes o prestación de servicios que puedan servir para el "beneficio privado" de los facultativos.
Otra de las nuevas disposiciones establecidas por la guía consiste en la obligatoriedad de que los laboratorios comuniquen, de forma previa a la celebración de una reunión científica, el contenido de los eventos que incluyan al menos una pernoctación y cuenten con la participación de 20 profesionales.
Paralelamente, la patronal farmacéutica ha puesto en marcha un sistema de "consultas vinculantes" sobre el contenido del Código, de forma que los laboratorios puedan solicitar aclaraciones sobre las normas incluidas en esta autorregulación cuyas respuestas "también pasan a formar parte del Código", explicó Arnés.
De estas preguntas y respuestas se deducen varios ejemplos prácticos. Así por ejemplo, no sería aceptable organizar una reunión científica en El Cairo (Egipto) que incluyera una visita a las pirámides de Giza tras 3 horas de trabajo; ofrecer un reproductor de cederrón en Navidades; invitar a presenciar un partido de fútbol tras una reunión; o invitar a un grupo de médicos a una mariscada con un precio por comensal de 100 euros. Sin embargo, no sería una infracción regalar a un médico un libro científico de 450 euros, ya que se entiende que en este caso "podría ser útil para la gestión de la práctica clínica del facultativo o para su formación".
Humberto Arnés explicó que todas estas medidas relacionadas con la hospitalidad y los incentivos se han tomado tras consultar con las sociedades científicas, la Organización Médica Colegial (OMC) y el Jurado de la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (Autocontrol), y vaticinó que tendrán "una acogida muy positiva" por parte de "todos los colectivos" implicados porque van "en la dirección correcta".
A su juicio, estas normas "no tienen por qué" reducir la capacidad del sector a la hora de informar y formar a los profesionales sanitarios, "sino todo lo contrario". En este sentido, indicó que la mayoría de los laboratorios ya cumplían con estas líneas de comportamiento, y agregó que se trata de que se acojan a ellas aquellos que todavía no lo hacían.
Prohibición de las bonificaciones
Por otro lado, la guía especifica la prohibición de la práctica de las bonificaciones (práctica que consiste en la entrega de unidades de producto gratuito) y los decuentos, con la excepción de los establecidos por "pronto pago" y los 'rappels' por volumen global de compras a distribuidores mayoristas u oficinas de farmacia.
Según Farmaindustria, estas prácticas "representan un incentivo a la dispensación de determinados medicamentos" y por tanto "una vulneración del Código".
Por otro lado, el director general de Farmaindustria señaló que la Asamblea General de la patronal aprobó también un nuevo Reglamento de los Organos de Control del Código que incorpora como principal novedad la creación de una "Unidad de Supervisión Deontológica", que se une a la Comisión Deontológica y al Jurado de Autocontrol como órganos responsables de velar por la efectiva aplicación del Código.
Comunicar posibles infracciones
Según Arnés, esta Unidad, formada por tres personas, se ocupará de la "vigilancia activa" del cumplimiento del Código y funcionará bajo el principio de la "independencia funcional". Además de la vigilancia, se ocupará de gestionar el sistema de comunicación previa de las reuniones científicas y pondrá en marcha "procedimientos sancionadores de oficio" ante la Comisión Dentológica.
En este punto se incorpora como novedad que, además de los laboratorios, "cualquier ciudadano o profesional podrá comunicar a la Unidad de Supervisión posibles infracciones del Código", y de forma "absolutamente anónima". La Unidad podrá también inspeccionar 'in situ' si una determinada reunión científica se ajusta al Código y a las condiciones comunicadas por el laboratorio.
Desde la puesta en marcha del actual Código, en julio de 2002, se han recibido un total de 43 denuncias, 25 de ellas durante 2003. De estos asuntos, la mayoría (un total de 31) fueron cuestiones relativas al material promocional, siendo el resto relativas a incentivos (4), niveles de hospitalidad (5) y otras cuestiones (3).
Para Arnés, se trata en definitiva de que la actividad promocional del sector "responda a las demandas de la sociedad". A su juicio, todas estas actuaciones constituyen "un hito muy importante" para el sector y sitúan a Farmaindustria en un lugar "más avanzado que el de cualquier otra patronal dentro de Europa".