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Presoterapia en Medicina Estética

Prof. J. R. Zaragoza

Llamamos presoterapia a Ia aplicación de Ia presión, positiva o negativa en medicina estética.

Formas de Presoterapia

Desde Ia medicina más remota se han aplicado en terapéutica las ventosas, para producir un vacío sobre una zona del organismo y tener así un intenso estímulo circulatorlo local.

La introducción de aparatos automáticos ha hecho que este vacio pueda conseguirse mediante aplicadores locales, de presión continua o alterna, lo que constituye un sistema muy utilizado de presoterapia, en muchas ocasiones con aplicación conjunta de electroterapia.

Por otra parte, disponemos de unidades de actuación sobre los miembros (especialmente piernas, y brazos) que permiten aplicar una presión continuada o pulsada, sobre ellos, con fines sobre todo de estimulo circulatorlo.

De esta forma, los tipos de presoterapia de que trataremos son:

  • de presión negativa (ventosa)
  • de presión positiva

Unidades de presión negativa (de ventosa)

Los aparatos de presión negativa (ventosas) constan de unos aplicadores o ventosas de cristal, de metal o de goma en forma de casquetes de diferentes diámetros según el área de tratamiento, en cuya parte superior se conecta el tubo de aspiración-compresión que se une al mecanismo productor de vacio.

Las unidades tienen una consola de mandos, desde Ia que se puede controlar el ritmo de actuación y Ia potencia de Ia aspiración.

La indicación fundamental de estas unidades se refiere a Ia mejora de Ia circulación superficial de retorno, tanto sanguinea como linfática. Por eso serán de interés en:

  • Estados de estasis circulatorio, en especial en piernas (piernas cansadas), y en las bolsas subpalpebrales, de origen edematoso.
  • En Ia celulitis, por el estímulo circulatorio que suponen y que colabora a Ia normalización de Ia circulación de Ia zona.
  • Para mejorar la circulación sanguínea de una zona (efecto nutricio)

Sin embargo, Ia aplicación de Ia aspiración con ventosa tiene una serie de contraindicaciones que no aconsejan su aplicación:

  • Ia tromboflebitis y flebotrombosis reciente,
  • los trastornos circulatorios de origen canceroso,
  • las infecciones agudas, por riesgo de diseminación.

Una de las formas de utilización de las ventosas ha sido como electrodos para Ia aplicación de corrientes, en especial interferenciales, pero también de otros tipos. La razón es Ia facilidad de colocación de las ventosas unidas al aparato de succión, y al hecho de que el efecto de succión alternante produzca una hiperemia de Ia zona del electrodo, y mejore Ia conductibilidad de Ia piel, con reducción de su resistencia al paso de Ia corriente.

Estos electrodos son ventosas de goma que, en su parte superior, tienen el electrodo metálico y Ia capa de esponja protectora de Ia piel. En Ia cúpuIa se conectan tanto el tubo de aspiración como el conductor de Ia corriente.

Por Ia rapidez de colocación y mejoria de resultados, esta forma de aplicación de Ia electroterapia se encuentra muy extendida.

Aparatos de presión positiva

Los aparatos de presión positiva actúan mediante un compresor, que introduce aire, a una presión fija o alternada, en unos aplicadores especiales (por brazos y piernas) con fines fundamentalmente de estimulo circulatorio.

Los aparatos de presoterapia constan de un cuerpo, que contiene el compresor, las válvulas para aplicación a los diversos segmentos del aplicador, y los mandos de presión continua o alternante y, en este caso, el ritmo de programación de los cielos de presión-descompresión.

Los aplicadores son fundamentalmente para las piernas, aunque también los hay para brazos y para abdomen. Consisten en unas envolturas de plástico, donde se introduce el miembro en su totalidad. Pueden ser de repleción iónica (en los modelos mas sencillos y no intermitentes), o por sectores horizontales aislados, cada uno de los cuales tiene su conexión independiente al compresor.

Para su aplicación, se coloca primero al paciente una prenda interior (leotardo, camiseta). Luego se introduce Ia pierna o el brazo en el aplicador. Inmediatamente se procede a instaurar Ia presión.

Si el tratamiento es con presión fija, se Ia hace subir progresivamente hasta Ia deseada, pero sin sobrepasar nunca los 60 milibares. Esta presión se mantendrá hasta el final de Ia sesión (máximo de 20 minutos), en cuyo momento se procederá lentamente a Ia descompresión.

En los tratamientos con presión alternante, Ia colocación del alicador es idéntica a Ia anterior. Luego se realiza Ia programacibn, que ineluye Ia presión a aplicar por segmentos, y el ritmo de los cielos, que deben ser siempre de presión ascendente, esto es, en el sentido de Ia circulación venosa, que es Ia que tratamos generalmente de estimular.

Durante Ia aplicación del tratamiento, Ia presión arterial tiene una subida de unos 20 mm Hg, lo cual impone una vigilancia a los pacientes ligeramente hipertensos, y una prohibición del tratamiento a los pacientes con hipertensión manifiesta.

El efecto principal del tratamiento de presión positiva es el estimulo de Ia circulación de retorno; de ahi sus principales indicaciones en:

  • Estimulo de Ia circulación de retorno venosa y linfática
  • Edemas venosos, linfedemas
  • Celulitis, por su acción estimulante sobre Ia circulación venosa ylinfática; ayuda a Ia movilización de nódulos
  • Mejora el trofismo de Ia piel, favorece Ia recuperación de Ia elasticidad cutánea
  • Por efecto indirecto estimula Ia circulación general del organismo, y ayuda a Ia recuperación tras Ia fatiga, y a Ia relajación
  • Por su acción sobre Ia circulación, su empleo es de gran utilidad tras operaciones de cirugia estética, para el restablecimiento de Ia normalidad de Ia zona.

Las principales contraindicaciones en Ia aplicación de Ia presión positiva se refieren a:

  • Problemas locales: úlceras, varices, trombofiebitis y flebotrombosis recientes, infecciones cutáneas y linfagitis
  • Problemas de descompensación cardiocirculatoria, hipertensión arterial intensa, infarto de miocardio.

Presoterapia de mercurio

Aunque no existe en Ia actualidad un tratamiento para el linfedema, las terapáuticas paliativas y sintomáticas permiten una mejora elinica evidente y una notable reducción del mismo.

La estrategia terapéutica consiste en conservar las mejoras logradas con estas técnicas y, sobre todo, en evitar Ia reaparición del linfedema (por causas mecánicas o infecciosas) y su posible degeneración.

Ya es bien conocido el importante valor terapéutico de Ia compresión decreciente en el cuadro de Ia circulación de retorno. Pues bien, por sus cualidades intrinsecas, Ia unidad de presoterapia mediante mercurio proporciona a esta parecela de Ia patologia un importane gradiente de presión, vertical y particularmente bien adaptado a Ia longitud del miembro humano, donde se reparte con delicadeza.

El mercurio es un metal que tiene Ia particularidad de ser liquido. Es homogéneo e incomprensibIe, y su peso por unidad de volumen es constante: 13,6 g/cm'. En movimiento, se rige por las leyes generales de Ia hidrodinámica, y en un estado inmóvil de perfecto equilibrio, se rige por las leyes de Ia hidrostática.

La fisiologia real del sistema linfático no es totalmente conocida, pero su papel en Ia homeostasis liquida ha sido demostrado: elimina proteinas plasmáticas de alto peso molecular no reabsorbibles por Ia via venosa, y el agua a Ia que están ligadas.

Para el drenaje de Ia linfa, se utiliza el juego de presiones hidrostáticas existentes en el seno del mercurio, cuando se le hace subir alrededor de un miembro en posición vertical.

El principio fisico del tratamiento se basa en que todo cuerpo sumergido en un liquido recibe a nivel de cada elemento de su superficie, una fuerza perpendicular a este elemento, y proporcional a Ia profundidad de inmersión y al peso especifico del liquido.

  • Si el liquido es agua (peso especifico 1 g/cm3), las fuerzas ejercidas son insuficientes para desplazar un linfedema.
  • Si el liquido es mercurio (peso especifico 13,6 g/cm3), las fuerzas son completamente utilizables para este fin, al tener suficiente gradiente y valores absolutos de presión.

Las fuerzas engendradas proporcionan, gradualmente, de Ia raiz a Ia extremidad del miembro, un importante gradiente de presiones crecientes hacia Ia profundidad, cuyos valores absolutos permiten un desplazamiento linfático en corto tiempo, con muy buena tolerancia.

Las fuerzas compresivas son en todas partes perpendiculares a Ia superficie cutánea, donde se distribuyen con una perfecta progresión, a Ia vez durante Ia subida del mercurio, y cuando este se mantiene a su nivel máximo, lo que excluye todo riesgo de traumatismo cutáneo.

Entre cada sesión, el vendaje compresivo impide el retorno al estado anterior, y Ia movilización diana bajo vendaje fuerza las estructuras linfáticas, por el aflujo del liquido, a volver a su potencial de drenaje fisiológco.

En este tipo de tratamiento usamos un aparato que consta de:

  • Dos cubas de tratamiento intercambiables; una para el miembro superior y otra para el miembro inferior, que funcionan en circuito cerrado, recubiertas interiormente por una membrana de neopreno.
  • Un detector de los niveles de mercurio utilizados, que permite conocer Ia presión aplicada.
  • Unos dispiositivos automáticos que permiten programar a demanda: el número de ciclos de ascenso-escenso del mercurio, el nivel de ascenso del mercurio, el tiempo de permanencia de Ia presión de mercurio en cada nivel, Ia velocidad de ascenso-escenso del mercurio y el intervalo de tiempo entre los ciclos.
  • Para el tratamiento del miembro superior, el paciente está sentado al lado del aparato; y para el tratamiento del miembro inferior está de pie, apoyado sobre su asiento ajustable.

Esta terapéutica tiene una serie de indicaciones, como:

  1. Patologia linfática pura:
    • Linfedemas primarios (precoces o tardios).
    • Linfedemas secundarios: Post-infecciosos.
    • Post-inflamatorios.
    • Post-traumáticos.
    • Post-quirurgicos.
    • Post-radioterapia.
  2. Patologia veno-infática:
    • Edemas postfiebiticos residuales.
    • Hipodermitis rebelde.
    • Úlceras crónicas: causadas por insuficiencia venosa primaria o como secuela de tromboflebitis.

Y unas contraindicaciones:

  • Hipertensión arterial severa.
  • Insuficiencia cardiaca severa y descompensación cardio-respiratoria.
  • Trombosis venosa profunda en evolución.
  • lnfección cutánea local y linfangitis.
  • Ausencia total de linfáticos a nivel proximal de Ia extremidad afecta.
  • Síndrome de Klippel-Renaunay.
  • Patologia arterial importante.

El protocolo de tratamiento utilizado presenta los siguientes parámetros:

  • Número de sesiones: 9 sesiones en total, 3 sesiones por semana durante 21 semanas consecutivas, para pasar a 1 sesión por semana durante 3 semanas más, efectuando posteriormente una nueva valoración.
  • Número de ciclos: 10 ciclos de ascenso-escenso del mercurio, de 3 minutos cada uno, es decir, un total de 30 minutos de compresión efectiva.
  • Niveles de altura del mercurio:altos, de 45 a 60 cm.
  • Velocidad del mercurio: lenta, de la 2 cm/seg., tanto en el ascenso como en el descenso.
  • Intervalo entre los ciclos: corto, de 15 segundos

Después de cada sesión, el paciente efectúa una vida totalmente normal, siguiendo tratamiento medico asociado a un vendaje eIástico permanente, que recubra toda Ia extremidad, con objeto de conservar hasta Ia siguiente sesión Ia reducción de volumen y facilitar Ia reabsorción del edema por Ia zona proximal.

En Ia sesión de presoterapia, durante los 30 minutos de acción directa de mercurio, se produce un drenaje superficial y profundo que desplaza hacia arriba el edema y lo acumula antes de Ia rafz de Ia extremidad, en Ia zona donde Ia presión del mercurio se ha extinguido.

En los intervalos entre las sesiones, el vendaje eIástico y el movimiento normal del miembro favorecen Ia reabsorción del edema acumulado en Ia zona proximal, de manera lenta, pero continua, en función de las posibilidades fisiol6gicas de drenaje, que se conservan mejor en esa zona menos afectada por el linfedema.

Una vez finalizado el cielo de tratamiento, el paciente ha de Ilevar durante 12 de las 24 horas del dia un vendaje de mantenimiento, efectuando una nueva revisión pasado un mes.

Los resultados que se obtienen con esta técnica de tratamiento, además de Ia disminución mayor o menor del edema y, por tanto, del perimetro del miembro afecto, es un cambio significativo en Ia morfologia del edema, quedando más blando y laxo, con disminución subjetiva de Ia sensación de pesadez y, por tanto, una mejoria funcional del miembro.

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